En una entrada del blog "El robledal de todos" se pregunta por la etimología de "escañetu" y se pregunta si puede estar relacionada con "escañu". Aquí.
En mi opinión está relacionado con “rascañu” que recoge Adriano Gª Lomas en su obra de 1922 con el significado de “osezno”, aunque no creo que sea tal sino “oso”. La inestimable aportación de su obra debe ser leída con ojos críticos ya que contiene errores que él mismo rectifica cuando es consciente de ellos como puede comprobarse a lo largo de las ediciones que en vida realizó de su obra. La lógica del sistema lingüístico hace pensar que en el caso de ser “osezno” estaríamos ante “rascañetu” o “rascañatu” como es común denominar a las crías de los mamíferos y otros animales. Esto se certifica en el propio término de “escañetu”.

En la toponimia está recogido en la Cueva de Rascaño (tb Rescaño, en Miera), esto nos revela una pista importante del para mi posible origen de la palabra. El topónimo (evidentemente castellanizado, mejor Rascañu o Rescañu) nos pone en relación con el término recogido por Lomas ya citado y hace referencia a la costumbre de los osos de afilar las garras en las paredes de las cuevas.
Por otra parte, en el cántabru hay todo un campo semántico relacionado. Aquí recojo algunos términos. Evidentemente habría que hacer una selección crítica desde la filología para separar el polvo de la paja, considero que algunos son deformaciones vulgares y no propiamente cántabru pero ese no es el asunto ahora.
Wikidiccionario:
Arañazo: arañatu, aruñatu.
Rascar: rascar.
Arañar: arrescuñar, garruñar, garduñar, rascañar.
Rasguño: arrescuñitu, rescuñitu.
Arañazo: arrescuñon.
Daniel Estrada en su diccionario recoge:
Rasguñar: resguñar, rarguñar, recuñar.
Arañar: arruñar, garduñar, garruñar, arrescuñar, rascuñar, rescuñar.
Arañazo: arañazu, aruñatu, arañatu, guarduñatu, garduñazu, resgañatu, ranchada, arrescuñitu, arrescuñon y rajatu.
Roberto Diego en su desigual libro:
Arañar: rarguñar.
Rasguño: rasguñatu, rarguñazu.
Es especialmente interesante la forma “rascañar” ya que nos permite relacionarlo con “rascañu” como “oso”. Encaja en la parte de lenguaje tropológico que tiene el cántabru. También encajan la terminación -ano, y su palatización. Estaríamos ante “el que araña”.
De “rascaño” a “rascañatu” o “rascañetu”. En la lógica de la evolución del cántabru está la pérdida de la r inicial y tb la posterior transformación de la -a en -e. “Escañetu”. No creo que esté relacionado con “escaño” ni con “escanillu”.
Por cierto, creo que “escanillu” es una castellanización. Lomas recoge “escaníu” y es la lógica del diminutivo cántabro en -iu,-ia tantas veces vista.
Estamos ante una palabra netamente cántabra, “rascañu” como “oso”. No sabemos si osu es una evolución propia del cántabru a partir del latín “ursum” y convivian ambos términos que bien podría ser, o una influencia posterior del castellano. Me inclino por lo primero.
“Rascaño” estaría relacionado con “rascañar” y la etimologia de este verbo está relacionada con el verbo del latín “arare”, arar o labrar la tierra y con la raíz indoeuropea ar- arar.
La imagen de un campo arado y la de los arañazos de los osos es exactamente la misma.
Por supuesto, no soy filólogo. Esta es sólo mi opinión y hay que tomarla con prudencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario