Hoy toca recuperar una costumbre ancestral de la Nochevieja cántabra. Una vez sonadas las campanadas se salía de fiesta recibiendo al año con el tradicional relinchu o ijujú en los valles pasiegos. ¿Conocéis a alguien que recuerde esta tradición?. Nos lo cuenta un viejo oficial marinero pasiego que en su retiro vuelve a su pueblo y que ha recibido al año nuevo en ciudades como Nueva York, Glashgow, Bayona o Buenos Aires, en un artículo publicado en "La Voz de Cantabria" en 1928.

No hay comentarios:
Publicar un comentario