Informante: J.G.46 años. Torrelavega. “Los domingos iba con mi familia por los pueblos de Cantabria y a menudo nos acercábamos a la zona de Palombera. Al llegar al tramo de Pozo dell Amo mis padres siempre me contaban la misma historia, en aquel pozo se bañaba el ojancano pero no un ojancano concreto sino el ojancano en general”.
Es decir que en la tradición oral recogida por esta familia el Pozo del Amo era un lugar “de reunión” para los polifemos cántabros. Un dato que se desconocía.
Un artículo publicado en la prensa histórica de Cantabria nos habla de tres tipos de ojancanos, uno responde a las características que conocemos, el segundo tipo se localiza en la zona de Campoo y se caracteriza por tener una estatura reducida y dos ojos y el tercer tipo quizás sea el más fantástico y presenta la mitad del cuerpo humana y la otra mitad de oso, además de siete ojos.

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