martes, 23 de agosto de 2022

Mitología cántabra: La leyenda del primer árbol del mundo.

El mito cántabro sobre el primer árbol del mundo: las viejonas de los Valles Pasiegos contaban desde hace siglos la misma historia sobre el primer árbol. Fue una cagigona enorme la que por primera vez alivió del dominio del sol a los seres humanos y dio sombra a la tierra. Era un árbol hercúleo y de dimensiones gigantescas que había enraizado en la cima de un peñascal enorme bañado por un regato de aguas turbias. Tras siglos y siglos, el torturado cuerpo del descomunal árbol sostenía con vigor cinco grandes ramas, la primera alimentaba la fortaleza, la segunda daba los dones de la virtud y la tercera otorgaba los favores del amor. Las dos restantes sostenían el doloroso peso del odio y la avaricia. Las hojas de la cagiga tenían la virtud de curar todas las enfermedades y de ser bálsamo de todos los dolores. A la sombra de la cagigona medró un gigante y en ella sesteaba cada día bajo el abrigo del árbol. Un buen día, maldecido por las artes de una "hechicera milagrera", el gigante enloqueció porque la bruja no correspondió con mieles las querellas amorosas del hombretón y nuestro gigante, loco de amor, arrancó del raíz el árbol.

El original fue recogido por Nel Llano en “DEL FOLKLORE MONTAÑÉS. EL PRIMER ÁRBOL DEL MUNDO”. La Región, 22-IV-1929.  


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